Las bases de esta técnica son científicas, desarrolladas por el Dr. Emil Vodder.
Las manipulciones que se realizan están en consonancia con la estructura anatómica
del ser humano y con sus funciones fisiológicas.
Esta terapia actúa sobre el sistema linfático para purificar y movilizar los desechos y toxinas del cuerpo.
Es un masaje pulsante y relajante que ejerce suaves presiones con las yemas de los dedos sobre el
cuerpo con un profundo efecto a nivel terapéutico y metabólico.
Drenaje Linfático es recomendado para mejorar la cicatrización en procesos post-operatorios
(ortopédicos y estéticos), reactivando la circulación linfática y eliminando hematomas.
En quemaduras activa el sistema inmunológico favoreciendo la cicatrización.
En fracturas y luxaciones favorece la absorción de líquidos.
En zonas varicosas ofrece un efecto absorbente y antiinflamatorio.
Combate eccemas y acné, celulitis y edemas faciales.
Es de gran ayuda en la eliminación de estrés
y trastornos del sistema nervioso: migrañas, jaquecas, neuralgia del trigémino, parálisis facial.
En enfermedades del sistema respiratorio: sinusitis, catarro, amigdalitis, bronquitis,
enfisema pulmonar contribuye a descongestionar y drenas las secreciones. En artrosis,
artritis y reumatismo ayuda a desinflamar. También es efectivo en Síndrome de Down, menopausia y sobrepeso.
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